San Pedro de Macorís. El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex) inauguró el Monumento a Los Cocolos, una obra que reconoce el aporte de los inmigrantes de las Antillas a la identidad nacional y a la consolidación de la industria azucarera dominicana a finales del siglo XIX.
Ubicado en el malecón de San Pedro de Macorís, el monumento busca honrar la memoria de una comunidad que transformó la historia del país con su trabajo, tradiciones y valores, especialmente en la región Este. La obra fue diseñada por el arquitecto y urbanista Marcos Barinas e incluye muros de concreto en forma de rompeolas, con planchas de acero que presentan el poema “Los inmigrantes” del poeta petromacorisano Norberto James Rawlings, descendiente de cocolos.
Aporte caribeño a la nación dominicana
La ceremonia contó con la presencia de importantes líderes regionales, entre ellos el gobernador general de Antigua y Barbuda, Rodney Williams; el primer ministro de Islas Vírgenes Británicas, Natalio Wheatley; y los cancilleres E. Paul Chet Greene, de Antigua y Barbuda, y Denzil Douglas, de San Cristóbal y Nieves, junto a delegaciones de otras islas del Caribe.

El canciller dominicano, Roberto Álvarez, destacó que esta obra forma parte de una política exterior de acercamiento e integración con el Caribe:
“Hemos impulsado una política exterior con vocación multilateral, espíritu constructivo y pleno respeto por nuestra diversidad común. Hoy rendimos homenaje a una comunidad que ha sido pilar de la identidad nacional. Ser cocolo no es solo una referencia étnica o histórica: es un símbolo de nuestra riqueza multicultural”.
Álvarez subrayó que San Pedro de Macorís fue la ciudad que más cálidamente acogió a los cocolos, por lo que el homenaje tiene un profundo valor histórico y simbólico.
Herencia viva de los cocolos
Los cocolos provenientes de más de 20 islas anglófonas del Caribe como Antigua, Barbados, Trinidad y Tobago, Jamaica y Santa Lucía introdujeron en República Dominicana logias, sociedades de socorro mutuo, prácticas religiosas y un modelo de vida comunitaria basado en la solidaridad. Además, dejaron una huella profunda en la educación, la música, el deporte y las artes.
Entre los educadores más reconocidos de ascendencia cocola se encuentran Alberto Byas, Celsa Albert Batista y Egbert Morrison. En el deporte, resaltan nombres como Ricardo Carty y George Bell, mientras que en la música se recuerda a Violeta Stephen, entre otros talentos.
El acto fue cerrado con una vibrante presentación de Los Guloyas, grupos tradicionales del Teatro Bailado Cocolo, declarado por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.









