SANTO DOMINGO.- La procuradora general de la República, doña Miriam Germán Brito, y una magistrada que aspira al Tribunal Constitucional protagonizaron una suculenta polémica en torno al incómodo tema de las tres causales del aborto.
Sucedió cuando Cecilia Inmaculada Badía Rosario era entrevistada por los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura, incluida doña Miriam.
La procuradora le pregunta, en relación con la no interrupción de un embarazo por incesto o violación:
-¿Usted justifica que un embarazo que significa un peligro de muerte, se continúe al término y que el fruto de una violación, la víctima tenga que arrastrar con eso? ¿Usted considera eso adecuado?
-Yo lo que considero ese asunto del aborto y las tres causales, hay demasiados intereses envueltos…
Al llegar aquí pone como ejemplo que, siendo ella jueza en Santiago, un hombre violó y embarazó a su propia hija, a pesar de lo cual todos en la familia están «felices» con ese niño. El violador es padre y abuelo, el niño es hijo y nieto, la madre es progenitora y hermana. Y, comoquiera, todos están «felices».
-Entonces, eso es un asunto de las tres causales muy delicado. De hecho, yo soy provida -remacha, para reforzar su apego radical a la vida, sin importar paliativos ni circunstancias.
-¿Provida cualquiera que sean las consecuencias? -le espeta doña Miriam.
-Hay que analizarla, porque son temas muy delicados, cada cosa tiene sus consecuencias, entonces hay que hacer un análisis profundo, independientemente que yo sea provida.
-¿Y el médico en esa situación, no podríamos decir que se encuentra en un estado de necesidad, que justifica la medida? -replica la procuradora.
-El médico sabe qué hacer, porque los médicos tienen su protocolo. En el tiempo que tengo trabajando en la justicia, todavía no he visto un médico que haya caído preso por realizar un aborto, o por tomar las decisiones de lugar en un caso concreto como ése. Cada caso es particular y hay que tratarlo como es, porque no todos son iguales. Yo le puse el ejemplo de un incesto, y están todos felices; que no puede ser el caso cuando sucede una violación.
-Entonces, ¿ese niño va a tener que tratarse con un señor que es su papá y su abuelo? -le cuestiona la procuradora.
-Ya el niño tiene alrededor de 9 años, y el hombre está preso a 20 -concluye la aspirante.
¿Qué sucederá cuando el violador salga de prisión y conozca a su hijo-nieto? ¿Cuál será el impacto emocional en el hijo-nieto-hermano? ¿Seguirán todos felices?





