Los generales birmanos ordenaron el jueves el bloqueo del acceso a la red social muy popular en el país y donde se habían creado grupos que piden «desobediencia civil».
Facebook informó el jueves que algunos de sus servicios estaban «perturbados» y exhortó a las autoridades a «restablecer la conexión».
La compañía noruega de telecomunicaciones Telnor confirmó que recibió la orden de «bloquear temporalmente» Facebook.
Las autoridades militares ya habían advertido a la población para que no publicara nada que pudiera «fomentar disturbios o una situación inestable».
El ejército puso fin a la transición democrática e impuso un estado de emergencia por un año. El lunes se anunció que detuvo a Aung San Suu Kyi y a otros dirigentes del partido Liga Nacional para la Democracia.
Se cree que la líder de 75 años está bajo arresto domiciliario en la capital.
70 diputados de su partido firmaron un «compromiso para servir al pueblo» y organizaron una sesión parlamentaria simbólica para denunciar la toma de control del parlamento.
En las calles se suman las señales de resistencia contra el golpe de Estado, condenado por la ONU y muchos gobiernos occidentales.
Habitantes armaron estruendo golpeando cacerolas por segunda noche consecutiva y haciendo sonar las bocinas de sus autos.
El miedo a las represalias persiste en el país, que ha vivido bajo la dictadura militar durante casi 50 años desde su independencia en 1948.
El jefe del ejército birmano justificó el golpe de Estado alegando que hubo fraudes masivos durante las elecciones legislativas de noviembre.
Según observadores internaciones los comicios transcurrieron sin problemas.
Los militares acusan a la Premio Nobel de la Paz de 1991 de violar una ley birmana de importación y exportación por unos walkie-talkies no registrados.
Fuente: AFP.




