Este miércoles, miles de fieles católicos de todo el mundo celebran el Miércoles de Ceniza, una tradición religiosa que pone fin a las fiestas de Carnaval y da inicio al periodo de Cuaresma, tiempo de reflexión, ayuno y conversión antes de la Semana Santa.
De acuerdo con la Asociación Católica de Informaciones (ACI Prensa), el surgimiento de este rito se remonta al judaísmo, con menciones en el Antiguo Testamento de que las cenizas se usaban para mostrar duelo y arrepentimiento.
Posteriormente, cada Jueves Santo, los primeros cristianos se cubrían con ceniza en forma de penitencia, pero no fue hasta el siglo XI que se seleccionó el día miércoles para celebrar este ritual.
Por otra parte, la Cuaresma es el tiempo litúrgico donde los católicos se preparan para la muerte y resurrección de Jesús. Durante este tiempo, los católicos deben entrar en un periodo de oración y abstinencia.
Tradicionalmente, el Miércoles de ceniza y el Viernes Santo, que este año será el 3 de abril, los católicos deben practicar el ayuno, con solo una comida fuerte al día. Además, todos los viernes de la Cuaresma, incluido el Viernes Santo se debe evitar el consumo de carnes rojas.

El simbolismo de la ceniza
La palabra ceniza proviene del latín cinis, que significa polvo resultante de la combustión. Actualmente, la ceniza que se usa durante este rito se obtiene de las palmas que hicieron parte de la celebración del Domingo de ramos del año anterior. Una vez las palmas se incineran, el polvo obtenido se rocía con agua bendita o aceite de crisma.
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ACI Prensa aclara que la ceniza puede ser recibida por no católicos, ya que no constituye un sacramento. Además, la imposición de la ceniza puede hacerse sin la necesidad de asistir a misa y las personas laicas también están autorizadas para poner este símbolo sobre la frente de los creyentes, siempre y cuando la ceniza haya sido previamente bendecida.
Durante este acto, el sacerdote suele decir: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que eres polvo y al polvo has de volver”. Por último, otra práctica importante en el periodo de Cuaresma es dar limosna y realizar actos de caridad para los más necesitados.

El sentido de los 40 días
La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.
En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.
La práctica de la Cuaresma data del siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.





