Santo Domingo.- El mayor del Ejército, Diego José Mesa, acusado del asesinato de una joven en el sector Los Guandules, del Distrito Nacional, insistió hoy en que el disparo que le cegó la vida a la víctima se produjo en medio de un intento de atraco, y no con la intención de dañar a la estudiante.
Sin embargo, los abogados de los familiares de la joven aseguran que existe un video que desmiente la versión del oficial.
El acusado de haberle cegado la vida a Perla Yokasta Mesa, el pasado 26 de diciembre, fue trasladado hasta el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, antes de que el Juez del Tercer Tribunal Colegiado Amaury Martínez revisará los 3 meses de coerción, el mayor se defendió
“Víctima de un atraco, lo que pasa es que la justicia aquí es al revés, me iban a quitar mi arma de reglamento», dijo el oficial acusado Diego Geraldo Mesa.
Sin embargo los abogados de la familia Pacheco Santo dejaron claro que el video de la escena del crimen y el disparo en la nunca despunte la teoría del atraco que mantiene el mayor en su defensa
“Un video donde se ve claramente que los muchachos pasan muy lejos de él a alta velocidad. Por vía de consecuencia, nunca hubo un contacto físico con él, quedando descartado el atraco. Y más aún, el disparo: él dice que fue un disparo hacia arriba de prevención; imposible. El disparo fue lineal”, explicó el abogado defensor, Narciso Martínez Castillo.
La Madre, a tres meses de la tragedia en Los Guandules, aún no deja de llorar a su niña.
“Ese es el hermano de ella… ella hacía el papel de madre para que yo pudiera trabajar. Y mi hijo cada día se está consumiendo más, cada día está más flaco. Me dice: ‘¡Linet, Linet!’. Y cuando amanece con ella en la cabeza, no come llamándola. Y él me la va a pagar, ¡él me la va a pagar!”, dijo entre sollozos la madre de la joven asesinada, Line Pacheco Lorenzo.
Finalmente el tribunal dejó sin efecto la revisión de la prisión cautelar hasta que la Corte decida el recurso de apelación sometido por la defensa del mayor Geraldo Mesa, quien según este abogado, se expone a 30 años de prisión por el acoso y posterior asesinato de la joven Perla Yokasta.




