Un tribunal de Managua confirmó la excarcelación de 222 personas, quienes fueron privadas de sus derechos políticos y «deportadas» el mismo día hacia Estados Unidos.
Octavio Rothschuh, presidente de la Sala Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (25 segundos en español):
«Los deportados fueron declarados traidores a la patria y sancionados por diferentes delitos graves e inhabilitados de forma perpetua para ejercer la función pública en nombre del servicio del Estado de Nicaragua, así como ejercer cargos de elección popular, quedando suspendidos sus derechos ciudadanos de forma perpetua»
La noticia había sido anunciada poco antes por familiares y opositores exiliados, quienes indicaron que entre ellos figuraba la excomandante sandinista Dora María Téllez, pero no el obispo Rolando Álvarez ni otros sacerdotes.
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, elogió la medida y dijo que podría abrir el camino para más diálogo con el presidente Daniel Ortega.
En un comunicado, aseguró que es «un paso constructivo para abordar los abusos contra los derechos humanos en el país».
Centenares de opositores fueron detenidos en Nicaragua en el contexto de la represión que siguió a las protestas que estallaron en 2018 contra Ortega, en el poder desde 2007 y reelegido sucesivamente en comicios cuestionados.




