Marte es el cuarto planeta del sistema solar. Tiene la mitad del tamaño de la Tierra. La distancia que lo separa de nuestro planeta varía de entre 55 a 400 millones de kilómetros.
Marte tiene dos lunas: Fobos y Deimos. Se llama planeta rojo porque se percibe en el cielo como un punto rojo anaranjado.
Debido a este color parecido al de la sangre, los romanos le dieron a Marte el nombre de su dios de la Guerra.
El color del planeta es debido a la cantidad de dióxido de hierro presente en sus rocas.
Al igual que la Tierra, Marte es un planeta telúrico. Tiene estaciones, casquetes polares y un clima.
En Marte, el año dura 687 días terrestres, y un día dura 24 horas y 40 minutos.
Su superficie fue moldeada por volcanes, cráteres de impacto, vientos y reacciones químicas. Es un planeta polvoriento, árido y frío. Su temperatura puede bajar hasta menos de 140 grados Celsius.
Compuesto por 95 % de dióxido de carbono, argón, con trazas de oxígeno y vapor de agua, la atmósfera de Marte es irrespirable. Además, no tiene capa de ozono para protegerse de los rayos solares. Estas condiciones hacen que sea imposible la existencia de vida humana.
Marte siempre ha despertado una fuerte fascinación. Desde sus primeras observaciones, los astrónomos han especulado sobre la existencia de vida sobre el planeta rojo. Y en el siglo XX, las historias de invasión de marcianos a la Tierra han sido alimento para la imaginación humana.
Actualmente, Marte es uno de los cuerpos más explorados del sistema solar.
El objetivo de estas misiones es buscar rastros de vida pasada.
Fuente: AFP.




