Agencias, Deportes.- Los New York Knicks vencieron este lunes 121-113 a los Boston Celtics, pusieron la serie 3-1 a su favor y se colocaron a una sola victoria de llegar a las finales de la Conferencia Este por primera vez desde el año 2000, en una noche donde brilló Jalen Brunson con 39 puntos y 12 asistencias.
El encuentro marcó un posible punto de quiebre para los Celtics, actuales campeones del Este, que ahora necesitarán remontar un 3-1 en la serie, algo que solo ha ocurrido 14 veces en la historia de la NBA, y que podría complicarse aún más tras la lesión de Jayson Tatum, quien abandonó el partido a falta de 2:58 minutos por una molestia en la pierna derecha.
Tatum había logrado 42 puntos, su mejor marca en estos playoffs, antes de caer al suelo tras intentar lanzarse por un balón suelto. La jugada encendió las alarmas en Boston, que ahora está contra las cuerdas y sin margen de error.
Por los Knicks, además de Brunson, destacaron Mikal Bridges y Karl-Anthony Towns con 23 puntos cada uno, mientras que OG Anunoby, tras dos juegos discretos, respondió con 20 unidades, en un Madison Square Garden encendido que sueña con volver a las grandes instancias.
El equipo neoyorquino tendrá su primera oportunidad de cerrar la serie el miércoles en Boston, y de fallar, podría volver a casa para intentarlo el viernes en Nueva York, donde el ambiente ha sido clave en sus victorias.
Boston, por su parte, luce más vulnerable que en la temporada pasada, y enfrenta un escenario donde nadie ha remontado un 3-1 desde Denver en 2020, ni como visitante desde Cleveland en las Finales de 2016. La ausencia de Tatum sería un golpe casi definitivo.
Con una defensa que no intimida y un ataque dependiente del esfuerzo individual, los Celtics muestran señales de desgaste ante unos Knicks que lucen más unidos, más físicos y, sobre todo, con más hambre de hacer historia.




