Santo Domingo.- Cada vez que el presidente Luis Abinader encabeza un acto solemne de carácter nacional, se escuchan 21 cañonazos que marcan su llegada y dan inicio formal a la ceremonia, un gesto cargado de significado histórico y militar.
Este saludo de 21 disparos que se pudo apreciar este viernes en el marco de la rendición de cuentas del presidente al país, constituye la máxima distinción que las Fuerzas Armadas pueden rendir a un jefe de Estado.
Se trata de un honor protocolar reservado a las más altas autoridades y a fechas patrias de gran relevancia, como el 27 de febrero, Día de la Independencia Nacional.
El número 21 se estableció internacionalmente como estándar en los saludos militares, representando respeto, reconocimiento a la investidura presidencial y reafirmación de la soberanía del Estado.
No es un acto político ni partidario, sino un gesto institucional que honra al presidente como máxima autoridad constitucional.
Su origen se remonta a ceremonias navales europeas, donde los disparos de artillería indicaban que un buque llegaba en son de paz.
Con el tiempo, esta tradición evolucionó hasta convertirse en el saludo oficial más importante dentro del protocolo militar en numerosos países, incluida la República Dominicana.
Más allá del estruendo, los 21 cañonazos representan solemnidad, tradición y reconocimiento a la autoridad presidencial, recordando a todos los ciudadanos la importancia de mantener vivas las ceremonias que refuerzan la institucionalidad y la historia del país.




