La estrella del hip-hop Lil Wayne enfrentaría hasta 10 años de cárcel luego de que fuera acusado de posesión de arma de fuego por autoridades federales, ya que tiene prohibido tener este tipo de arma.
El problema legal del intérprete de “Lollipop” está relacionado con un incidente en diciembre de 2019, cuando agentes llevaron a cabo una búsqueda en su avión privado en el Aeropuerto Ejecutivo Miami-Opa Locka en Florida, donde su avión había hecho una escala en ruta a California.
Según informes, las autoridades hallaron armas y drogas a bordo, pero en ese momento, Wayne, que era un pasajero en el avión, fue “autorizado” para irse, según su abogado, Howard Srebnick.
Ahora, el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida ha decidido enjuiciar al rapero, acusándolo de posesión de un arma de fuego y municiones por parte de un delincuente convicto, 11 años después de que Wayne cumplió condena por un delito grave de armas en Nueva York en 2009.
El nuevo cargo conlleva un castigo de hasta una década en prisión, si es declarado culpable, en tanto Wayne enfrentará el cargo en la corte el próximo mes.




