Santo Domingo. -El expresidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Reyna, destacó este jueves, durante el velatorio de su madre, la señora Yolanda Reyna Romero, la trayectoria, dotes y esfuerzos que hizo por sus hijos y por la familia.
“Mi madre, si se le puede definir de esa manera, si se le puede recordar en algún sentido, mi madre fue el símbolo de la familia, pues para ella lo más importante que existió jamás, fue la familia”, expresó el exmandatario, evidentemente consternado por el penoso momento.
Dijo, con la voz entrecortada, que para sus hijos, una larga vida, que son 95 años, nunca es suficiente y que para el y su familia, ha sido una muerte prematura.
Narró un poco sobre la historia de su madre y la hermana de esta, su tía Elsa, sus estudios y su destreza para aprender y enseñar.
Dijo que a sus 17 años doña Yolanda se vio forzada a trabajar para ayudar a sus padres. Como había iniciado estudios en la Escuela Nacional de Enfermería, en la calle Galván, frente a la Casa de Vapor, consiguió un trabajo de enfermera de segunda categoría en el hospital militar Marión, (actual Lithgow Ceara) que entonces se hallaba donde está hoy el Instituto Oncológico Heriberto Pieter, en la zona universitaria.
En el hospital Marión trabajaba Yolanda Reyna, donde le tocó laborar con el doctor Abel González, con quien tuvo una relación muy cercana, hasta que renunció en 1954 para irse a Nueva York.
Durante sus años de servicio junto al doctor González, ayudó a muchas personas enfermas y de escaso recursos que asistían al centro médico donde trabajaban.
A doña Yolanda le tocó vivir la dictadura de Trujillo, la Segunda Guerra Mundial y otras vicisitudes por precariedades familiares, pero nunca flaqueó, nunca bajó la guardia.




