Agencias.- Los países de la Unión Europea (UE) escenificaron unidad y firmeza en respaldo a Dinamarca y Groenlandia, y advirtieron que responderán con represalias si se produce una nueva escalada tras las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, en un contexto de relaciones transatlánticas que consideran dañadas.
El mensaje fue acordado en una cumbre urgente de los Veintisiete, convocada luego de que Trump reiterara su intención de tomar control de Groenlandia, territorio autónomo danés en el Ártico, lo que elevó la tensión política y diplomática entre Washington y Europa.
La reunión cerró una semana de intensa actividad diplomática, con Bruselas operando a máxima capacidad y múltiples contactos desde el Foro de Davos, donde el mandatario estadounidense dio marcha atrás a sus amenazas de uso de la fuerza y aranceles.
Desde Davos, Trump anunció un principio de acuerdo sobre la seguridad de Groenlandia con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aunque los detalles no se han hecho público y no fueron abordados formalmente por los líderes europeos.
Soberanía e integridad territorial
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmó que la UE aspira a desempeñar un papel más fuerte en el Ártico, en cooperación con la OTAN y con base en intereses compartidos, reforzando su presencia estratégica en la región.
En la misma línea, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó que los Veintisiete incrementarán inversiones y esfuerzos de seguridad en el Ártico, como parte de una estrategia de prevención ante futuras crisis.
Puede leer: Trump anuncia un acuerdo sobre Groenlandia con la OTAN y retira amenaza de aranceles
Costa subrayó que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre asuntos relativos a su soberanía y advirtió que la UE defenderá a sus Estados miembros frente a cualquier forma de coerción, asegurando que dispone de herramientas suficientes para hacerlo.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, reiteró que su país no negocia su soberanía y que cualquier acuerdo debe respetar la integridad territorial de Dinamarca y Groenlandia.
Prepararse para nuevas tensiones
Aunque los líderes europeos acogieron la desescalada de Trump, coincidieron en la necesidad de blindarse ante futuras maniobras similares y reconocieron una creciente desconfianza hacia Washington.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, afirmó que la relación con Estados Unidos ha sufrido un duro golpe, una situación que, a su juicio, beneficia a Rusia y China.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que la UE se mantendrá vigilante y usará los instrumentos disponibles si alguno de sus socios vuelve a ser presionado, destacando que la unidad europea tiene efecto disuasorio.
En la misma línea, el canciller austríaco Christian Stocker y el primer ministro sueco Ulf Kristersson coincidieron en que Europa debe prepararse para nuevas crisis, aunque este último sostuvo que la relación con Washington aún puede recomponerse.
Posibles represalias
Antes de la retirada de las amenazas arancelarias por parte de Trump, la UE evaluaba aranceles por 93,000 millones de euros contra Estados Unidos e incluso activar el instrumento anticoerción, conocido como la “bazuca comercial”.
El canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que la situación demuestra que la unidad y determinación europeas pueden tener un impacto real en la contención de presiones externas.
(Con información de EFE)




