Bangkok, 8 ago (EFE).- EE.UU., Australia, varios países europeos y ONG como Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) han alertado del retroceso en la restauración democrática en Tailandia tras la disolución del partido Avanzar por parte del Tribunal Constitucional.
El Tribunal Constitucional decidió disolver Avanzar, vencedor de las elecciones de 2023, al considerar que su propuesta de reformar la ley de lesa majestad representa una “amenaza para la monarquía constitucional”. La decisión también inhabilita a los once miembros del comité ejecutivo de Avanzar, incluido su líder, Pita Limjaroenrat, para ocupar cargos políticos durante los próximos 10 años.
Avanzar, que obtuvo casi el 38% de los votos en las elecciones de 2023, no pudo gobernar debido al bloqueo del Senado escogido por la junta militar, y el partido Pheu Thai, el segundo más votado, llegó al poder con formaciones conservadoras.
El veredicto ha sido criticado como un golpe a la democracia en Tailandia. El portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Matthew Miller, dijo que la decisión “menoscaba el progreso democrático” y va en contra de las aspiraciones del pueblo tailandés. El Ministerio de Exteriores alemán y la Cancillería del Reino Unido también condenaron la disolución, considerando que es un retroceso en los principios democráticos. La Unión Europea y países como Australia, Nueva Zelanda y Canadá también se pronunciaron en contra de la medida.
Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional calificaron la decisión de la corte como un “duro golpe contra los esfuerzos de restaurar la democracia” y “indefendible”, respectivamente.
Tailandia celebró sus primeras elecciones tras el golpe militar de 2014 en 2019, pero el Ejército y la Casa Real siguen teniendo una gran influencia en la política. Pese a la disolución de Avanzar, sus líderes anunciarán una nueva formación para promover su programa reformista de cara a las elecciones de 2027. El caso recuerda al proceso que llevó a la disolución del partido Future Forward en 2020, que también fue criticado por la comunidad internacional y desencadenó protestas prodemocráticas.





