PUERTO AYORA, ECUADOR, AFP.- La cumbre en Panamá sobre comercio internacional de especies amenazadas aprobó el viernes una resolución para proteger a los tiburones que asestará un duro golpe al lucrativo tráfico de aletas para preparar sopa en Asia.
En la jornada final del encuentro, que tuvo lugar esta semana en Panamá, la COP19 de la CITES decidió regular el tráfico de 54 especies de las familias de tiburones réquiem y tiburones martillo, los más traficados como ingrediente de sopa de aleta.
La decisión fue adoptada casi por unanimidad, con reservas de Japón, que pidió excluir al tiburón azul de la medida, aunque ningún otro país apoyó su reclamo.
Las decisiones aprobadas son obligatorias para los Estados parte.
Los tiburones réquiem y los martillo representan más de la mitad del tráfico mundial de aletas, que tiene su centro en Hong Kong y que mueve unos 500 millones de dólares al año.
Un kilo de aletas puede costar hasta 1.000 dólares en los mercados de Asia oriental.
Según la creencia popular, la sopa de aleta sirve para retardar el envejecimiento, mejorar el apetito, ayudar a la memoria y estimular el deseo sexual.
El plenario también aprobó por unanimidad colocar en el Anexo II, de especies con comercio regulado, a la familia de las rayas guitarra y a varias especies de rayas de agua dulce.
También ratificó otras propuestas aceptadas por el Comité I sobre cocodrilos, ranas, tortugas y otras especies de todo el mundo.