NOTICIAS RNN, SANTO DOMINGO.- Introducir y realizar una reforma constitucional en estos momentos, cuando también se discuten otras reformas en materia fiscal, laboral, institucional y de seguridad social, sería «demasiado» al someter el cuerpo político-social a semejante «estrés«.
Es el criterio del destacado constitucionalista Eduardo Jorge Prats, quien no ve razón ni necesidad alguna para tocar la Carta Magna.
Lo expresó en el programa El Día, por Telesistema canal 11; así:
«Particularmente en mi caso, yo considero que la reforma constitucional no es necesaria; entiendo que no hay necesidad de cambiar el modelo de reelección que tenemos, que es el modelo norteamericano (dos períodos y para tu casa); la independencia del Ministerio Público, que es otro de los objetivos, puede lograrse a través de asignaciones presupuestarias y la propia ley del Ministerio Público, el estatuto del Ministerio Público, sin necesidad de reformar la Constitución«.
Y más adelante, haciendo una analogía con el quirófano, añadió esto:
«…la reforma constitucional es una operación de corazón abierto, se induce un coma en el cuerpo político-electoral para que el Congreso deje de legislar y se concentre en la reforma constitucional; y si al mismo tiempo estamos impulsando cuatro, cinco reformas de gran calado, yo creo que eso es demasiado para un cuerpo político-electoral. Muy por el contrario, habría que concentrarse en las demás reformas».
A pesar de su criterio, Jorge Prats está consciente de que podría realizarse la reforma, en cuyo caso propone un retoque puntual, específico: en lugar de una «cirugía» abierta, propone una «acupuntura puntualizada para que no se desboque la Asamblea Revisora«.
Y explicó que la mayoría de los constitucionalistas entienden que esa Asamblea es «omnipotente» y podría hacer cualquier cambio en la Constitución, por lo que los puntos a tocar podrían desbordarse y los asambleístas, incluso, podrían hacer otras modificaciones, excediendo así los dos puntos trazados por el presidente de la República.
Sin embargo, dejó bien claro que ese doctrina de la mayoría de los constitucionalista es errónea y equivocaa, porque la Asamblea Revisora está sometida a la propia Constitución, es limitada y restringida y no puede, por tanto, tocar ciertos aspectos.
En tal sentido, opina que para hacerla se necesitaría un triple consenso técnico, político y social.
«…una Constitución tiene que ser lo suficientemente rígida para que no sea tan fácil modificar como si fuera una ley, pero no tan rígida que impida que las futuras generaciones puedan cambiar la Constitución, porque si no el único camino que le queda es la revolución»
¿Rehabilitar a Danilo y Abinader?
Otro tema que llamó «preocupante» sería el estatus constitucional post-reforma del actual mandatario de la nación y del expresidente Danilo Medina. La Constitución, observa el jurista, tiene efecto retroactivo y, en virtud del criterio constitucionalista imperante, el presidente Abinader -y Medina también- quedarían habilitados, porque se entiende que una modificación constitucional resetearía el estado jurídico de la vida política-electoral. Sin embargo, dijo que no está de acuerdo con ese criterio y reconoció que su opinión es una excepción en la comunidad de expertos en la materia.
El jurista reconoció que Abinader tiene buena intención al querer independizar y fortalecer al Ministerio Público, y no quiere tampoco perpetuarse en el poder.





