Santo Domingo. Antonio Espaillat, propietario de la discoteca Jet Set, se enteró de la tragedia mientras se encontraba en Las Vegas, en Estados Unidos, en una feria de radio y televisión, tras una llamada de su hermana, quien dijo se encontraba debajo de los escombros.
“Me llamó desde debajo de los escombros y me dijo: ‘Antonio, ha pasado algo increíble. Escuchamos una explosión y todo el techo se ha desplomado. Estamos todos aquí, debajo de los escombros’”, expresó Espaillat en una entrevista para el programa televisivo El Día.
El empresario confesó que tras la diferencia horaria entre Las Vegas y Santo Domingo, que eran las 10:00 de la noche, lo que hizo fue adelantar su llegada al país y tomar el primer vuelo disponible.
“Yo no pensé nada, de verdad fue una preocupación tan grande por lo que hubiera pasado y pensé en todos los amigos que tenía ahí adentro que siempre van, yo dije wow, que catástrofe, cogí para el aeropuerto y lo único que tenía en mente era tengo que llegar, tengo que ver qué hago, tengo que ayudar, tengo que estar ahí”, comentó durante la entrevista.
Su llegada al país se retrasó hasta las 3:30 de la tarde, cuando se dirigió a su oficina, donde se encontraban familiares y amigos. Desde ese espacio, dijo, emitió un mensaje público sobre su regreso al país y su disposición a colaborar.
Cuando se le preguntó por qué no se presentó a la zona de la tragedia dijo que no lo hizo por un tema de seguridad.
«Me recomendaron que, por temas de seguridad, no fuera al lugar, porque los ánimos estaban muy caldeados y no se sabía qué podía pasar«, indicó.
Así mismo el empresario indicó que desconoce si la causa del desplome del techo que ocasiono la muerte de 232 personas. Afirmó que aún no tiene certeza sobre si la tragedia fue producto de un accidente o si hubo intervención criminal, y manifestó que esperará los resultados de las investigaciones oficiales.
Finamente dijo que asumirá la responsabilidad que le corresponde tras el desplome del techo ocurrido el pasado 8 de abril, tragedia que ha dejado más de 400 personas afectadas entre muertos y heridos.




