SANTO DOMINGO.- Los familiares del segundo teniente Fernando Pérez Berigüete aún no salen del asombro por la repentina muerte de quien consideraban el pilar de la familia.
El oficial tenía más de 25 años en las filas del Ejército de la República Dominicana, y fue descrito como un hombre trabajador, honrado y muy apegado a su familia.
En medio de sentimientos de indignación, impotencia y dolor, familiares del militar asesinado a balazos por desconocidos para robarle su arma de fuego, exigieron justicia y que todo el peso de la ley caiga sobre los agresores.
La víctima estaba cerca de su casa cuando ocurrió el hecho, y fue ultimado justo el día en que cumplía 45 años.
Pérez Berigüete fue sorprendido por antisociales a bordo de un motor en la entrada del sector Villa Liberación, en Santo Domingo Este, luego de que se desmontara de su vehículo para verificar los daños tras un choque.
En el populoso sector de Cansino Adentro, donde residía la víctima, la barriada lamenta la muerte del hombre que por muchos años también se desempeñó como reportero gráfico.
La Policía Nacional asegura que profundiza las investigaciones, mientras aún no se ha establecido la identidad de los agresores.
La víctima deja en la orfandad a tres hijos de 18, 12 y 10 años.




