Santo Domingo.- La expareja de la fallecida María Esther Moya, de 28 años, confesó que le quitó la vida porque ésta lo chantajeaba, le pedía dinero y se burlaba de él junto a su nueva pareja.
Gregorio Muñoz Morales hizo la confesión a través de un video enviado al comunicador Máximo Peralta, en el que también afirmó que más tarde se iba a entregar a la Policía.
«Yo cogí el celular, revisé los mensajes de ella con el tipo, ella burlándose de mí y él también: ‘vamo a pelarlo a ese palomo, vamo a quitarle cuarto ahora, dile que tú va a volver con él y e’ mentira’. Cuando yo leí esos mensajes y escuché las notas de voz me llené de odio y hice lo que tenía que hacer».
Muñoz dijo que su relación con María Esther duró doce años y que durante ese tiempo procrearon dos niñas.
Señaló que en último año de relación ésta se buscó un trabajo y empezó a cambiar su comportamiento en la relación.
En ese sentido dijo que producto del desencantó de ella por la relación decidieron separarse.
Según su versión, María Esther antes de terminar la relación ya había iniciado un romance con otro hombre, «que la llevaba al trabajo y a la casa» mientras él trabajaba y que una semana después de romper la relación, ella hizo público el supuesto noviazgo.
«Me habían dicho que ella ya tenía uno, que la buscaba al trabajo, que la llevaba a la casa, mientras yo, trabajando. Entonces nos dejamos. A la semana se declaró con el tipo. Me pasaban por el lao en un motor, siguió buscándola al trabajo, él la buscaba, un tal Alberto, del 27 de Febrero, en Navarrete».
No obstante, afirma que luego de eso intentaron rescatar la relación que habían perdido, pero que ella, en una supuesta combinación con su nueva pareja, intentó chantajearlo.
«Ella empezó a chantajearme junto con él, porque el tipo hasta vicio usa, el novio de ella, el marío, empezó, entre ellos dos a chantajearme. Ella me dijo a mi que el celular se lo quitaron, que no tenía celular, que le comprara uno. Se lo compré, 12 mil pesos, se lo mandé, la familia lo sabe, se lo entregué delante del hijo de ella, el más grande», todo esto según la versión de su verdugo.
Agregó que ella le pidió volver y él accedió, tras lo cual buscó una casa para vivir juntos otra vez. Así mismo, afirma que le enviaba dinero que ella le pedía, según su versión, a modo de chantaje y burla.




