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lunes 20, mayo, 2024

Harvey Weinstein, el «Dios» caído de Hollywood que dio lugar al #MeToo

Nueva York.- Harvey Weinstein, durante años fue uno de los productores independientes más visionarios y poderosos de Hollywood, temido y venerado, al que en una ocasión Meryl Streep llamó «Dios».

Cuando cayó en 2017, derribado por acusaciones de violación que sacaron a la luz el abuso sexual generalizado en Hollywood y más allá, el impacto se hizo sentir en todo el mundo.

Nació el movimiento #MeToo, y con él una avalancha de relatos sobre el tipo de abusos sexuales y acoso cotidiano que sufren las mujeres. No solo en los sets de filmación, sino también en la calle, la oficina o el transporte público.

Actrices como Ashley Judd, Gwyneth Paltrow, Kate Beckinsale, Uma Thurman y Salma Hayek acusaron a Weinstein de acoso o agresión sexual. Asia Argento, Rose McGowan y Paz de la Huerta, de violación. Mira Sorvino y Ashley Judd aseguran que terminó con sus carreras porque no cedieron ante su acoso.

Weinstein, que nunca pidió perdón ni mostró arrepentimiento, se sintió víctima de una caza de brujas del movimiento #MeToo, que comparó con la persecución de comunistas impulsada por el senador estadounidense Joseph McCarthy en la Guerra Fría.

«Fui el primer ejemplo y ahora hay miles de hombres siendo acusados. Estoy preocupado por este país», añadió.

Su condena por un tribunal de Manhattan a 23 años de cárcel, que selló la caída del otrora todopoderoso productor, fue anulada este jueves por errores de forma por un tribunal de apelaciones, que ordenó un nuevo juicio.

«Con la decisión de hoy, este tribunal (de apelaciones) sigue frustrando los avances constantes por los que las supervivientes de la violencia sexual han luchado en nuestro sistema de justicia penal», lamentó la magistrada Madeline Singas, que votó en contra de la decisión de anular su condena, aprobada por 4 votos a 3.

«Monstruo»

Muchas mujeres contaron que Weinstein las citaba en cuartos de hotel, donde las recibía en bata de baño y las invitaba a dar o recibir masajes y a que lo miraran masturbarse.

El corpulento exproductor fue juzgado penalmente solo por las dos acusaciones que no prescribieron: sexo oral contra su voluntad a la exasistente de producción Mimi Haleyi en 2006, y la violación en 2013 de la exactriz Jessica Mann.

En diciembre de 2022 otro tribunal de California lo declaró culpable por violar a una mujer en un hotel de Beverly Hills. Dos meses después un juez lo condenó a pasar 16 años de cárcel.

«Durante años fue mi monstruo», escribió la actriz mexicana Salma Hayek, en referencia a lo que vivió durante el rodaje de «Frida» en 2002. Le decía que no, pero Weinstein respondía con una «ira maquiavélica» y amenazaba con matarla.

De las cenizas del imperio que construyó nacieron movimientos como el #MeToo y Time’s Up, que alentaron a decenas de miles de mujeres de todo el mundo a denunciar en las redes sociales a hombres poderosos que las han abusado o acosado y desataron un cambio cultural de tolerancia cero a este tipo de conducta.

El escándalo

Fue una gran investigación sobre comportamiento sexual indebido publicada por el diario The New York Times el 5 de octubre de 2017 -que inspiró la película «Ella dijo»-, sumada a otro reportaje en la revista The New Yorker, los que desataron el escándalo que acabó con su carrera, su matrimonio y su reputación.

Weinstein fue expulsado de la Academia del Cine de Estados Unidos y de su propia empresa, The Weinstein Company (TWC).

En noviembre de 2017, un mes después de que estalló el escándalo, se internó en un centro de rehabilitación para tratar su adicción al sexo.

Su segunda esposa, la diseñadora de modas británica Georgina Chapman, con quien tuvo dos de sus cinco hijos, se divorció de él.

El rey de los Óscar

Nacido en Queens el 19 de marzo de 1952, hijo de un cortador de diamantes, Weinstein estudió en la Universidad de Buffalo e inicialmente produjo conciertos de rock con su hermano Bob.

Ambos cofundaron su primer estudio de cine, Miramax, en 1979. Sus éxitos incluyeron «Sexo, mentiras y video», de Steven Soderbergh (1989) y «Shakespeare enamorado» (1998), ganadora de siete estatuillas y por el cual Weinstein compartió un Óscar a la mejor película.

Miramax produjo también el primer éxito de Quentin Tarantino, «Pulp Fiction» (1994), y «El paciente inglés» (1997, nueve Óscar).

Miramax fue vendida a Disney en 1993 y los hermanos dejaron la empresa en 2005 para fundar The Weinstein Company.

Las películas de Weinstein recibieron más de 300 nominaciones al Óscar y 81 estatuillas.

Weinstein llegó a un acuerdo de 25 millones de dólares con más de 30 actrices y exempleadas que lo demandaron. La cuenta será pagada por su excompañía y empresas de seguros.

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