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martes 21, abril, 2026

Groenlandia, el territorio que EE.UU. ha intentado comprar por más de un siglo

Redacción Internacional.- Por más de un siglo, Estados Unidos ha intentado sin éxito comprar Groenlandia, una isla de gran valor estratégico y riqueza natural. Desde la administración del secretario de Estado William Seward en el siglo XIX hasta la Guerra Fría, Washington ha planteado diversas propuestas de adquisición, pero Dinamarca y las autoridades locales han rechazado cada intento.

El interés estadounidense se remonta a 1867, cuando Seward, tras la compra de Alaska a Rusia por 7.2 millones de dólares, consideró que Groenlandia e Islandia podían ser las siguientes adquisiciones. Un informe encargado en 1868 destacó el potencial de Groenlandia por sus extensas pesquerías, abundante vida animal y posibles recursos minerales, además de sugerir que su compra podría presionar a Canadá para integrarse a Estados Unidos.

Sin embargo, Dinamarca, que administraba la isla, no mostró interés en venderla. En 1910, el embajador estadounidense Maurice Egan propuso un intercambio territorial, ofreciendo parte de las Filipinas a cambio de Groenlandia y las Indias Occidentales Danesas. A su vez, Dinamarca intercambiaría tierras con Alemania. La compleja negociación nunca se materializó.

El papel de Groenlandia en la Segunda Guerra Mundial

La relevancia de Groenlandia aumentó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la ocupación de Dinamarca por la Alemania nazi en 1940 dejó la isla en una situación vulnerable. Ante este escenario, Estados Unidos intervino invocando la Doctrina Monroe, que advertía a las potencias europeas contra cualquier expansión en el hemisferio occidental.

En 1941, Washington firmó un acuerdo con el embajador danés en el exilio, otorgándole el derecho a establecer bases militares en Groenlandia. La isla resultaba estratégica no solo por su ubicación en el Atlántico Norte, sino también por sus yacimientos de criolita, un mineral esencial para la producción de aviones de combate. Además, sus estaciones meteorológicas proporcionaban datos clave para la planificación de operaciones militares en Europa.

Camp Century, base militar estadounidense bajo el hielo en Groenlandia.

Al finalizar la guerra, Dinamarca esperaba que las tropas estadounidenses se retiraran, pero Washington consideró que Groenlandia era demasiado valiosa para abandonarla. Así comenzó una nueva fase en el interés de EE.UU. por la isla.

Intentos de compra durante la Guerra Fría

Con la llegada de la Guerra Fría, Groenlandia adquirió aún más importancia. Su ubicación en el Ártico la convertía en un punto clave en la estrategia de defensa frente a la Unión Soviética, funcionando como un puente geográfico entre ambos bloques.

En 1946, el gobierno de Harry Truman elevó su apuesta y ofreció a Dinamarca 100 millones de dólares en oro por la isla, según documentos revelados por la Associated Press décadas después. También se contempló un posible intercambio territorial, ofreciendo tierras ricas en petróleo en Alaska a cambio de una porción de Groenlandia.

Sin embargo, la oferta fue recibida con sorpresa y rechazo por parte del gobierno danés. El entonces ministro de Relaciones Exteriores, Gustav Rasmussen, declaró: “Si bien le debemos mucho a Estados Unidos, no siento que le debamos toda la isla de Groenlandia”.

Acuerdos militares y la soberanía de Groenlandia

Aunque la compra no se concretó, la presencia militar estadounidense en Groenlandia continuó. En 1951, Dinamarca y EE.UU. firmaron un nuevo acuerdo que permitió a Washington mantener y expandir bases militares en la isla dentro del marco de la OTAN. Esto consolidó el papel de Groenlandia en la defensa transatlántica y reforzó su importancia en la política de seguridad de la época.

Décadas más tarde, en los años 70, documentos desclasificados confirmaron los intentos de compra de Groenlandia después de la Segunda Guerra Mundial. No fue hasta 1991 que un periódico danés publicó la historia, generando un nuevo debate sobre la soberanía de la isla y el papel que EE.UU. había jugado en su historia reciente.

El interés de Estados Unidos en la actualidad

Donald Trump Jr. visita Nuuk, Groenlandia, el martes 7 de enero de 2025.

En el siglo XXI, Groenlandia sigue siendo un punto de interés estratégico. El deshielo del Ártico ha abierto nuevas rutas marítimas y ha facilitado el acceso a recursos naturales inexplorados, aumentando su valor geopolítico. Sin embargo, tanto Dinamarca como el gobierno local de Groenlandia han sido enfáticos en que la isla no está en venta.

“El futuro de Groenlandia nos pertenece”, afirmó el primer ministro de Groenlandia, Múte Egede, en una declaración reciente. La isla, que ha luchado por mayor autonomía, continúa reafirmando su soberanía frente a los intereses extranjeros.

(Historia original de National Geographic)

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