SANTO DOMINGO. El presidente Luis Abinader encabezó este jueves una reunión del consejo de ministros en la que se anunció la implementación de nuevas medidas orientadas a contener el impacto de la crisis de Medio Oriente en la economía nacional. Con estas disposiciones, el Poder Ejecutivo pretende generar un ahorro estimado de 40 mil millones de pesos.
Las medidas fueron dadas a conocer por el director general de Presupuesto, José Rijo Presbot, quien explicó que la estrategia consiste en una «inmovilización» de recursos que no han sido comprometidos contractualmente por el Estado.
Entre los recortes específicos figuran la racionalización de los gastos operativos del Poder Ejecutivo, la limitación de eventos institucionales a su mínima expresión, ajustes en viáticos y pasajes, y una disminución en el presupuesto de publicidad.
También se aplicarán reducciones en la compra de textiles, vestimenta y otros rubros considerados no esenciales.
A pesar de los ajustes fiscales, el Gobierno informó que reforzará los programas de asistencia social, con especial énfasis en la seguridad alimentaria. Para ello, se contempla la incorporación de más cocinas móviles destinadas a garantizar el acceso a alimentos en las zonas más vulnerables del país. Asimismo, se aplicará una contención en las transferencias de fondos hacia organismos autónomos, descentralizados y entidades que generan recursos propios.

«Lo que no es prioritario y puede postergarse será ajustado en este período», puntualizó el director de Presupuesto, asegurando que el bienestar de la población más vulnerable es la prioridad central de esta gestión ante el contexto internacional adverso.
Al respecto, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que el país enfrenta un choque externo cuyo principal canal de transmisión es el aumento en los precios del crudo, afectando directamente la inflación y el costo de vida.

Paliza destacó que cada incremento sostenido de US$10 por barril representa un gasto adicional de aproximadamente US$763 millones en la factura petrolera anual del país, lo que eleva las presiones fiscales y el costo de los subsidios.
Por su parte, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que la República Dominicana enfrenta uno de los mayores choques de precios de su historia reciente, con un alza superior al 80 % en el precio del petróleo.
Sin embargo, aseguró que la estrategia gubernamental se centra en preservar la estabilidad macroeconómica y mitigar el impacto en la canasta básica e insumos agropecuarios. Díaz resaltó que el país cuenta con reservas internacionales superiores a los US$16,000 millones y una estabilidad cambiaria que respaldan estas medidas de protección a la población más vulnerable.
Durante la sesión, las autoridades económicas destacaron que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos, reservas internacionales robustas y la capacidad fiscal necesaria para enfrentar posibles perturbaciones externas.

El Gobierno enfatizó que estas fortalezas son la base para ejecutar una estrategia integral que preserve la estabilidad social y económica del país ante el panorama internacional.
Como parte de las acciones acordadas, el Gobierno reiteró su compromiso de proteger a los sectores más vulnerables mediante el fortalecimiento de los programas sociales.
Asimismo, se estableció un monitoreo constante de los precios de bienes esenciales para evitar alzas desproporcionadas que afecten el presupuesto familiar.





