Santo Domingo.- A 38 días del colapso del techo del centro nocturno Jet Set, que dejó 235 personas muertas y más de 180 heridas, los familiares de las víctimas mantienen vivas sus demandas legales y claman por justicia, mientras el Ministerio Público continúa con la investigación del caso.
La Fiscalía del Distrito Nacional ha recibido hasta la fecha más de 41 acciones legales entre querellas y denuncias, interpuestas por sobrevivientes y parientes de fallecidos. En su mayoría, estas acciones buscan el sometimiento a la justicia de Antonio Espaillat, propietario del establecimiento, y de sus socios.
Además del proceso penal, varios querellantes reclaman una indemnización económica por daños y perjuicios, como parte del impacto emocional, físico y económico que la tragedia ha causado en sus vidas.
El abogado Luis Elías Villanueva informó que su representado, quien perdió a su padre en el derrumbe, está solicitando una compensación de 50 millones de pesos, como parte del proceso civil paralelo a las investigaciones penales.
Mientras tanto, la discoteca permanece bajo control del Ministerio Público, y no se ha confirmado si Antonio Espaillat ha sido entrevistado por los fiscales a cargo, lo que mantiene en vilo a los familiares, quienes exigen que se aceleren las diligencias.
El abogado Carlos Salcedo advirtió que aunque se exige celeridad, es necesario que la fiscalía realice una investigación preliminar robusta, para evitar que una medida de coerción se debilite por falta de pruebas sólidas.
Sin embargo, otros como Ricardo Alcántara Méndez critican la lentitud del proceso, señalando que en otros casos similares, ya habría personas con medidas de coerción en centros penitenciarios como Najayo o La Victoria.
Las familias, aún en medio del dolor por la pérdida de hasta tres miembros en algunos casos, insisten en que esta tragedia no puede quedar impune, y que el país necesita respuestas claras y acciones concretas por parte del Ministerio Público.




