En América Latina, la segunda región del mundo con más muertos por coronavirus, una misma escena de desesperación se repite: gente haciendo filas eternas o pagando altos precios por un tanque de oxígeno mientras muchos enfermos mueren asfixiados en los hospitales.
La peruana July Blanco y su hermano hicieron cuatro días de fila para poder comprar oxígeno a buen precio para su padre de 60 años que es diabético y tiene el 50% de sus pulmones comprometidos por el coronavirus.
La demanda por oxígeno medicinal creció en 200% en Perú con la segunda ola de la pandemia y algunas plantas dispararon los precios en más del 300%. Los tanques de 10 m3 se venden entre 330 y 690 dólares, y el metro cúbico de oxígeno se comercializa entre 5 y 13 dólares.




