El destacado escritor cubano exiliado Carlos Alberto Montaner falleció ayer en Madrid, a los 80 años.
Su deceso se produjo de «un modo apacible» en su residencia de la capital despañola, según informaron parientes y allegados.
Montaner padecía desde hace unos años una enfermedad degenerativa y poco común.
En su libro de memorias titulado «Sin ir más lejos», el cual apareció en el sello Debate en 2019, Montaner reveló su dolencia. Ese libro, según algunas críticos, es una especie de despedida, confesada con la satisfacción de su larga vida y sin queja alguna. La despedida llegó para siempre con su fallecimiento. Nunca opuso resistencia al desenlace mortal que acaba de sufrir.
Montaner cuenta su extraordinaria aventura que le permitió salir de Cuba, en los primerísimos años de la Revolución cubana. Se fugó de la prisión donde lo tenían preso, y haciendo malabares pudo llegar a Miami, después de sacar de la isla a su familia. Tuvo dos hijos.
Fue un hombre ancho y abarcador: profesor, periodista, analista internacional, escritor, invitado a programas de televisión de gran alcance.
Brilló como uno de los dirigentes principales de la Unión Liberal Cubana, entidad que promovía un cambio radical en Cuba, cuyo régimen criticaba con ahínco.
Escribió obras como Viaje al corazón de Cuba, Informe sobre la Revolución cubana, Raíces torcidas de América Latina y sus mencionadas memorias, entre otra decena de libros. En colaboración escribió, además, el «Manual del perfecto idiota latinoamericano» y otras obras del mismo calibre.-




