París, Redacción.- Novak Djokovic se quebró luego de ganar por primera vez una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos. En París 2024, llegó la ansiada consagración del tenista serbio, quien a sus 37 años y en su quinto intento pudo alcanzar el máximo galardón en singles, venciendo en la final al español Carlos Alcaraz por 7-6 (3) y 7-6 (2).
Una vez terminado el encuentro disputado en la Philippe Chatrier, la cancha principal de Roland Garros, Nole rompió en llanto. Se tocó varias veces el escudo de la representación olímpica de su delegación y se arrodilló en la cancha de polvo de ladrillo. Mientras tanto, recibió el aplauso de los 15,225 espectadores que colmaron el recinto.
Acto seguido, Djokovic se sentó y tomó la toalla para secarse las lágrimas, que siguieron ante el momento cumbre. Se trata de un triunfo que llegó en un momento muy especial de su carrera, que está en su epílogo, aunque el serbio muestra una vigencia para vencer a un rival 16 años menor, actual número 3 del planeta y con una proyección que lo lleva a continuar con una campaña plagada de festejos.
Este domingo no hubo dinero, glamour o cualquier otra connotación a las que está acostumbrado el nacido en Belgrado el 22 de mayo de 1987. El logro de este domingo va más allá de ser el máximo consagrado en Grand Slams con 24 títulos, 2 más que el español Rafael Nadal y 4 por encima del suizo Roger Federer.
El logro en la capital francesa tuvo que ver con la esencia del deporte y alcanzar una meta que va más allá del ámbito profesional. Su fuerte personalidad dentro y fuera de la cancha no pudo con la emoción ante una de las victorias más importantes de su carrera, un éxito que viene buscando desde hace 16 años.
Atrás quedaron sus truncas aspiraciones en Beijing 2008, donde ganó el bronce, o los golpes en Río 2016, cuando perdió en la primera ronda ante Juan Martín Del Potro, y la derrota ante Alexander Zverev en semifinales y luego ante Pablo Carreño Busta en el duelo por el tercer puesto del podio en Tokio 2020.
Con una edad límite, Djokovic supo que estuvo ante su última chance de llevarse la presea principal en una olimpiada, ya que en Los Ángeles 2028 tendrá 41 años. El actual número 2 del Ranking de la ATP tuvo su domingo de gloria en París 2024, y las lágrimas fueron reemplazadas por una sonrisa en el momento del podio cuando besó la medalla dorada.
Luego llegará el momento de pensar en su continuidad en el circuito internacional y la chance de ganar otro Grand Slam en el US Open, que se disputará del 26 de agosto al 8 de septiembre. Hoy, una de las mejores raquetas de la historia plasmó un objetivo que se hizo desear y su leyenda se sigue agigantando.
Por: INFOBAE




