NOTICIAS RNN, SANTO DOMINGO.- El entorno de la cañada de Guajimía se pone feo cada vez que llueve. Esta vez no es la excepción: sus residentes expresan preocupación ante las posibles inundaciones que podrían dejar los intensos ventarrones.
Ellos tienen otra razón no menos alarmante: la presencia de un enorme hoyo que amenaza con tragarse a grandes y chicos. Las cámaras llegaron al lugar y recogieron imágenes, que muestran el vacío en que podrían caer niños y adultos.
Una de los moradores, Liz Montero, teme por los pequeños: si alguno tropezara y se fuera por el agujero, habría más llanto que lamento.
El joven Reidy Daniel dice que se llenan las casas de agua.
La situación tiene otra agravante: hay montones de basura tapando el drenaje, y podrían provocan inundaciones.
Juan Guzmán es otra comunidad humilde de Manoguayabo, también en Santo Domingo Oeste. Aquí no hay cañada, pero sí inundaciones y casas-islas bañadas por los chaparrones. De hecho, algunas familias están recogiendo sus enseres para ver si pueden conservarlos.
Sus habitantes se quejan, esperando que alguien se apiade, arregle las calles y resuelva la angustia diaria.
Ferreterías, colmados y otros negocios tuvieron que cerrar debido a las riadas. Como se pronostican más lluvias, las inundaciones podrían ser mayoesr de lo que han sido.




