Redacción, Agencias.- El príncipe Enrique y Meghan Markle han quedado fuera de las celebraciones navideñas de la Familia Real Británica, según informó el medio La Vanguardia. Aunque se había especulado sobre la posibilidad de una reconciliación, Carlos III y el resto de la familia han decidido no incluir a los duques de Sussex en la tradicional cena de Navidad en Sandringham (Inglaterra). Este será otro capítulo en la relación distante y deteriorada entre los Sussex y el resto de la monarquía británica.
La decisión de excluir a la pareja se enmarca en una serie de tensiones que comenzaron cuando Enrique y Meghan anunciaron su renuncia a ser miembros activos de la realeza y decidieron mudarse a Montecito (California) en 2020. Desde entonces, las entrevistas y memorias de Enrique han mantenido en el centro de la polémica a su hermano Guillermo y a su padre Carlos III, lo que ha dificultado la reconciliación.
De hecho, Enrique y Meghan no han sido invitados a otros eventos importantes, como el Trooping the Colour celebrado en junio, una de las ceremonias más emblemáticas del Reino Unido. Este año, no se unirán a la familia en la Navidad, algo que no ocurría desde 2018, cuando participaron por última vez en la tradicional reunión en Sandringham.
Uno de los factores que ha influido en su ausencia es la falta de seguridad para sus hijos, Archie y Lilibet, que viven en los Estados Unidos. Fuentes cercanas a la pareja han señalado que el príncipe Enrique se ha mostrado reacio a que su familia viaje al Reino Unido sin garantías de protección adecuada. Enrique ha intentado ponerse en contacto con su padre en varias ocasiones, pero sus llamadas no han sido respondidas, lo que ha enfriado aún más la relación.
Además, el duque de Sussex ha manifestado su preocupación por la seguridad de su familia, y se ha mostrado firme en su decisión de no viajar al Reino Unido sin una protección adecuada, algo que solo podría ser gestionado por su padre, el rey Carlos III. La falta de respuesta de la familia real a estas peticiones ha profundizado la distancia entre ambos.
La primera vez que los Sussex pasaron la Navidad en Sandringham fue en 2017. Después de su boda en 2018, la pareja volvió a unirse a la celebración navideña, mientras Meghan estaba embarazada de Archie. Sin embargo, a partir de 2019, después de su decisión de abandonar sus funciones dentro de la realeza, no han regresado para estas festividades.
Con todo esto, parece que la relación entre los Sussex y la Familia Real británica sigue atravesando uno de sus momentos más difíciles, con Enrique y Meghan alejados de las celebraciones navideñas y de las festividades tradicionales.




