Por Petronila Dotel
El Camino de la Muerte: Trujillo contra las Hermanas Mirabal es la más reciente obra del historiador Alejandro Paulino Ramos, miembro de número de la Academia Dominicana de la Historia desde 2021. El autor, con amplia trayectoria como bibliotecario, docente e investigador, ofrece aquí una narración rigurosa y profundamente documentada sobre el asesinato de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, y del chofer Rufino de la Cruz, ocurrido el 25 de noviembre de 1960. Presento un resumen a partir del prólogo que tuve la oportunidad de hacer para esta importante obra.
Paulino Ramos demuestra la responsabilidad directa de Rafael Leónidas Trujillo, apoyándose en fuentes variadas y confiables. Identifica a los ejecutores materiales, expone las motivaciones del tirano y presenta los testimonios que lo incriminan, mostrando incluso “la celebración que Trujillo realizó tras consumar su deseo”. El historiador concluye que fue el dictador quien ordenó el crimen y que el SIM ejecutó la “obra macabra”.
La obra también integra documentos y testimonios fundamentales: la carta de Minerva a Trujillo solicitando su reingreso a la universidad, los escritos de Johnny Abbes, y los relatos de testigos del asesinato. Estos aportes se articulan como una síntesis clara que confirma la verdad histórica: la culpabilidad de Trujillo y del SIM.
El libro posee un fuerte valor pedagógico, útil para la educación preuniversitaria ante la carencia de textos claros y atractivos. Paulino resalta que:
“La historia, la que construyen los pueblos en sus actividades políticas, económicas y sociales va dejando innumerables huellas…”, reafirmando el carácter dinámico, formativo y social de la disciplina.

Asimismo, el autor denuncia la violencia del régimen y busca impedir los intentos de “limpiar la imagen del dictador Rafael L. Trujillo”. Cita las memorias de Johnny Abbes, donde se evidencia su “perfil sádico-perverso” y su intento de “enlodar reputaciones de terceros”. Las declaraciones de Abbes sobre Minerva revelan la motivación ideológica del crimen. Según él, “Minerva había llevado la semilla de la sedición a su familia”, su “actitud conspirativa” venía de sus años universitarios y “las breves relaciones entre Minerva y Pericles bastaron para que la joven quedase enferma de izquierdismo radical”. Con ello, Abbes culpabiliza a la víctima, confirmando que la dictadura actuó por razones políticas.
El asesinato causó un enorme impacto, entendido como un “golpe emocional” y un hecho que transformó la opinión pública. Aunque el 25 de noviembre fue “tenebroso”, también resultó “luminoso”: la tragedia se convirtió en un símbolo que debilitó al régimen y dio rostro humano al sufrimiento colectivo. La frase de Minerva —“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”— resume su paso al mito y la leyenda, pues como afirma Alejandro Abreu, “los pueblos necesitan tener faros de luz que los ilumine”.
La poetisa Carmen Natalia expresó que, tras su muerte, “las Mirabal cayeron para volverse eternas”, y este impacto interno permitió visibilizar que la lucha contra la dictadura no era solo de hombres, sino del pueblo entero.
En definitiva, la obra de Paulino Ramos contribuye a mantener viva la memoria, denunciar la cobardía de la dictadura y fortalecer el símbolo imperecedero de las Mirabal. El Camino de la Muerte se convierte así en un camino hacia la posteridad, alimentando la conciencia histórica nacional.




