La llegada de tres destructores navales de Estados Unidos a Haití, ha generado amplias expectativas en República Dominicana donde legisladores y la diáspora haitiana esperan que se trate de los primeros pasos de Estados Unidos en procura de intervenir esa empobrecida y violenta nación. Se trata de una acción que llena de esperanzas a muchos sectores que apuestan a la estabilización de ese pueblo.

«Esa acción se enmarca dentro del interés que tiene la comunidad internacional, incluyendo Estados Unidos, de desarticular las bandas«, aseguró William Charpentier, coordinador de la Mesa para la Migración.
Y aunque el jefe del Pentágono aclaró que los barcos y su armamento bélico son solo parte de la operación Lanza del Sur contra el tráfico de droga en la región, en el Congreso dominicano tienen otras expectativas.
«Sí. Nosotros entendemos que Haití debe ser un objetivo no solamente para Estados Unidos, sino para América Latina, porque su situación ya nos está afectando demasiado«, advirtió el diputado de la Fuerza del Pueblo, Tobías Crespo.


«El deseo nuestro es que Haití se estabilice. A nosotros nos conviene que Haití le vaya bien para que sus ciudadanos puedan echar para adelante en su país«, aseguró el diputado peledeista, Charlie Mariotti.
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Para otros, el estado de inseguridad que vive Haití bajo el control de las pandillas necesita de una intervención militar fuerte y decidida encabezada por Estados Unidos.
«Para reorganizar un proceso de elecciones que puedan retornar la paz en el vecino país de Haití. Yo creo que estamos en un momento importante«, advirtió la senadora y presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Mercedes Ortiz.


«Un país que necesita que las grandes potencias se pongan sobre la mesa sus mejores intenciones para que llegue el sistema de democracia«, asegura. Ignacio Arácena, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.
Los legisladores y parte de la diáspora haitiana en República Dominicana, albergan la esperanza de que los «marines» vengan a imponer la paz combatiendo las pandillas. Entienden que en un contexto como el que vive Haití, este es un primer paso para la estabilización. Se espera que esa manera Haití pueda oficializar un proceso eleccionario y que al mismo tiempo pueda estructurar un nuevo mandato para el Consejo Presidencial, ya que el actual vence el próximo sábado 7 de marzo.
Desde este martes están apostados en la bahía de Puerto Principe, Haití, tres destructores de Estados Unidos, uno de ellos un barco lanzamisiles que fueron desplegados por orden del secretario de Guerra norteamericano Peter Hegseth.
El buque principal es el USS Stockdale, cuyo apellido honra al vicealmirante James B. Stockdale, veterano de guerra norteamericano. Se trata de una embarcación de defensa aérea y para atacar submarinos. Junto este, llegaron además el USCGC Stone y USCGC Diligence.




