Santo Domingo.- El director del Servicio Regional de Salud Norcentral, Manuel Lora Perelló, explicó que el médico sonografista del centro hospitalario reconoció haber dado un diagnóstico sonográfico incorrecto y que ese resultado médico generó confusión entre la pareja quienes esperaban mellizos.
Lora Perelló agregó que al momento de la intervención solo había un bebé, tal como evidencia una primera sonografía realizada al principio del embarazo y como fue certificado por todo el personal asistencial que intervino en la cesárea, integrado por los cirujanos materno fetal Marianny Veras Liriano y Madeline Bidó, la perinatóloga María Ferreiras, los anestesiólogos Yismeiri Jiménez y Rubén Gómez, además del auxiliar de Enfermería Melvin Almonte.
Así mismo explicó que existen posbilidades de que los hallazgos en los estudios de imágenes médicas no coincidan con los resultados encontrados en la operación quirúrgica, pero que apesar de todo han iniciado un proceso de investigación para profundizar en el caso.
Mientras que el director del Hospital Presidente Estrella Ureña, Miguel Ortega, explicó que la paciente, María Esther Sánchez, en gestación fue ingresada el 25 de octubre con diagnóstico de embarazo gemelar, y el día 27 se le realizó cesárea tipo Kerr, obteniendo un solo bebé masculino de 37 semanas.
Padres denuncian que solo entregaron un bebé de los mellizos que esperaban
El padre de los bebés, Carlos Morillo, indicó que la mujer alumbró a los mellizos el pasado sábado en la Maternidad Renée Klang de Guzmán, centro que opera como hospital Presidente Estrella Ureña en Santiago.
Morillo dijo que solo les entregaron uno de los mellizos recién nacidos y que desde un principio le mostraron un niño equivocado, debido a que pesaba diez libras y sus dos mellizos nacieron de tres libras y cuatro libras cada uno .
“Ella no pudo ver los niños porque estaba demasiado anestesiada y solo le ensñaron uno y era la niña (…) la dodctora vino desesperada y me enseñó un niño de diez libras que evidentemente no era mi niño, porque los dos pesaban siete libras y media juntos”, indicó el padre de los niños a la prensa.
Los padres de los infantes aseguran que durante todo el proceso, y en todas las ecografías realizadas indicaron que su pareja, de 17 años, estaba embarazada de un niño y una niña.
Además de los estudios mencionados, afirma que las ginecólogas que atendieron a su pareja durante el proceso les expresaron que esperaban mellizos.
La madre de los infantes, María Esther Sánchez, expresó que cuando estaba en el quirófano, el personal médico le tapó la cara «como una forma de que no viera el proceso de la cesárea». Considera que esta medida fue un «truco» para separarla de su bebé.
Asegura que ella y su hijo no pueden dormir buscando a la otra niña.




