San José de Ocoa.- Desde el año 2023 Industrias Banilejas (Induban) ayuda a más de 200 cafetaleros, incluyendo mujeres, a través del programa “Café Creciente”, donde se les instruye con buenas técnicas y prácticas, para realizar una buena siembra de café, proyecto que fue creado con el objetivo de mejorar la productividad, sostenibilidad y calidad del Café, desde la finca a la taza.
Según detalló el presidente de Induban, Manuel Perello, la finalidad del programa es que en los próximos cinco años la República Dominicana no tenga que importar más el café y que comience a crecer nuevamente.
“Induban a través del programa Café Creciente estamos logrando que la caficultura comience a renacer, a crecer, y que en los próximos cinco años si Dios quiere no importa más café”, aseguró el presidente de Industrias Banilejas (Induban) Manuel Perello.
Durante un recorrido realizado en el municipio de Rancho Arriba en Ocoa, provincia San José de Ocoa encabezado por el presidente y miembros de la prensa, se detalló que actualmente la empresa líder en producción del café trabaja en cuatro zonas, del país: en el municipio de Rancho arriba, en la provincia de Azua, en el sur en la provincia de Barahona específicamente en el municipio de Polo Barahona y en la parte del Cibao.

El productor Danilo Custodio explicó que su vínculo con el café vino de una herencia generacional que ha pasado de su abuelo a su padre y luego a él.
“Mi papá heredó de su abuelo y yo después, o sea, finca diferente, el papá de mi papá tenía su finca, luego mi papá después que se dio independizó de su padre, compró una y yo eso fue lo que conocí”, indicó Custodio mientras hablaba de su experiencia siendo productor.
Pese a no tener mucho tiempo perteneciendo al programa de caficultores “Café Creciente” la pareja de esposos afirmaron que sus producciones ya muestran un crecimiento positivo en producción y desarrollo económico.
“El Café Creciente aún no hemos percibido en sí la producción, porque es un proyecto nuevo para nosotros, tiene como dos años que llegó a Azua y se le ve muy buena perspectiva, hemos sembrado mucho café con el proyecto y yo me dejo llevar de ellos, nos ha ido muy bien”, afirmó el cafetalero.
El productor destacó además que el cultivo del café lo ha llevado a querer tener un aprendizaje constante, especialmente en el manejo de las plantas, lo que se traduce en una mayor producción y mejores ingresos.
“En el programa he aprendido muchísimo, uno aprende a llevar las plantas en cada época y etapa de ellas y también el dinerito que hay más producción, ahora tengo más producción”, dijo Danilo Custodio al hablar de sus ganancias.
El matrimonio cuenta con 192 tareas de café, a pesar de los retos que en la actualidad enfrenta la producción cafetera del país, su esposa Addys Sánchez aseguró que su motivación e inspiración por el café nació por su pareja.
“Me siento muy bien porque es algo que nos apasiona a los dos, yo me inspire por él”, puntualizó Addys Sánchez.

Según los detalles ofrecidos durante el recorrido, el país se encamina a superar por primera vez los 270,000 quintales de café en la cosecha del 2025-2026, cifra que marca el nivel de producción más alto desde que las enfermedades de la roya y la broca diezmar el cultivo local casi al punto de su extinción en el período 2015-2016.
El coordinador de producción de finca y manejo de productores, Héctor Guerrero resaltó que aunque el Estado a través de diferentes instituciones como Indocafé cuenta con programas y asesoría para los caficultores, Café Creciente se diferencia por ser una iniciativa del sector privado con un seguimiento gerencial más cercano y eficiente.
“¿Qué pasa con Café Creciente? Que al ser de una empresa privada, pues tiene un seguimiento gerencial diferente a otros programas, y nosotros lo hacemos con el interés de que el productor vea la caficultura como un negocio, no que lo vea como un medio de subsistencia y simplemente, que lo vea como un negocio y que él pueda invertir en el café y él pueda vivir de esa, de ese, de esa actividad comercial”, puntualizó el coordinador de finca de la entidad Héctor Guerrero.
Guerrero destacó que el programa ofrece tecnología, capacitación, asistencia técnica e insumos, facilitando recursos para una fertilización oportuna, la siembra de plantas de alta calidad y mejores procesos de recolección, con el fin de garantizar un café de mayor calidad y productividad.
“Nosotros le damos tecnología, le enseñamos, le damos los medios que él no tiene, se lo facilitamos de alguna manera o de otra, para que él pueda abonar a tiempo, pueda sembrar las mejores plantas, pueda dar el mejor proceso de recolección y una serie de cosas, de que la calidad del café que él produzca sea la mejor”, explicó Héctor Guerrero.
Sobre el recorrido por la finca experimental de Induban
Los especialistas de Industrias Banilejas (Induban) mostraron todas las etapas del proceso de la siembra del café, desde la germinación de las semillas hasta la creación de un abono propio y orgánico con lombrices californianas, conocidas en ese mercado como hummus, hasta la siembra en campos experimentales.
En la actualidad, Induban evalúa al menos diez variedades de café arábico importadas desde Brasil, como son: Arara, Catigua, Grauna y Catucaí 2SL, con el propósito de analizar su adaptación al clima de la República Dominicana, su nivel de productividad y su resistencia a la roya.













