Redacción Internacional.- Cristiano Ronaldo sigue sumando goles y acercándose a la marca de los 1000 tantos en su carrera. Con un doblete en la victoria del Al-Nassr sobre el Al Wasl, alcanzó los 923 goles en 1261 partidos. Sin embargo, su actuación pasó a segundo plano tras una entrevista en la que abordó temas clave de su carrera y el fútbol actual.
En diálogo con Edu Aguirre, amigo y periodista de El Chiringuito, Ronaldo fue directo: «Yo creo que soy el jugador más completo que ha existido». Justificó su afirmación señalando que domina todas las facetas del juego: «Juego bien de cabeza, tiro bien faltas, tiro bien del pie izquierdo, soy rápido, soy fuerte, salto». También reconoció que las comparaciones son cuestión de gustos, pero afirmó: «Decir que Cristiano no es completo, es mentira».
Sobre su relación con Lionel Messi, despejó dudas: «Nunca he tenido mala relación, al revés. Compartimos escenario 15 años en los premios, nos llevamos muy bien». Incluso recordó momentos en los que le ayudó con traducciones en ceremonias. Comparó su rivalidad con la de Senna y Prost en la Fórmula 1 y la calificó como un impulso mutuo: «Hubo años en los que quería jugar todo y marcar, yo también. Veo difícil que se repita algo así».

También habló sobre el impacto de los clásicos entre Real Madrid y Barcelona: «Era una tensión bonita, una gran rivalidad. Se hablaba de todo, pero era más Cristiano-Messi». Destacó que los enfrentamientos entre ambos clubes fueron únicos y dejaron una huella en el fútbol.
En cuanto a la presión de alcanzar los 1000 goles, fue claro: «Estoy un poco cansado de eso. Parece que están desvalorizando mis goles anteriores. No me interesa si llevo 920, 925 o 930». No aseguró si llegará a la marca, pero afirmó: «El mejor de la historia soy yo. Punto final».
Sobre Kylian Mbappé en el Real Madrid, expresó admiración: «Es un crack, va a dar muchas alegrías». Sin embargo, cree que necesita adaptarse: «No sabe jugar de delantero porque no es su posición. Si yo estuviera en el Madrid, le enseñaría a jugar de nueve».
Defendió la liga saudí ante las críticas, comparándola con la MLS: «La liga de Estados Unidos es peor. La gente que habla no sabe». Aseguró que el fútbol en Arabia Saudita ha crecido más rápido de lo esperado y que el poder financiero no garantiza fichajes ilimitados.
Sobre su personalidad competitiva, recordó su infancia: «Odiaba perder y lloraba, los vecinos me llamaban ‘el llora’». Reconoció que sigue enojándose cuando pierde, aunque intenta mantener el equilibrio por su familia.
En la recta final de su carrera, afirmó que sigue motivado: «Me levanto con ganas de jugar y ganar. La historia ya está escrita. Si quisiera retirarme hoy, no me arrepentiría». Aseguró que aún hace la diferencia en la cancha y que eso lo impulsa a seguir.
Descartó ser entrenador en el futuro: «Es casi imposible. No me adapto a eso». En cambio, ve con buenos ojos ser dueño de un club: «Si es un buen negocio, puede ser».
Sobre el Balón de Oro, sostuvo que Vinícius debió ganarlo en lugar de Rodri: «No me sorprende, no hay credibilidad. Me decepcionó mucho por él, lo merecía». Recordó que en dos ocasiones sintió lo mismo y que, con el tiempo, entendió que sus valores son más importantes.
Finalmente, habló de su salida del Real Madrid y su relación con Florentino Pérez: «España es mi casa. Fue donde más feliz fui futbolísticamente». Explicó que su decisión fue personal y que, aunque la negociación no fue fácil, sigue respetando al presidente madridista. Dejó abierta la posibilidad de volver al club en algún rol en el futuro: «Algún día, a lo mejor, vuelvo. Dejé un legado».

(Con información de INFOBAE)





