Agencias.- Contacto cero es la estrategia que especialistas citados por GQ señalan como clave para superar una ruptura, recuperar el equilibrio emocional y avanzar en el duelo, al cortar toda comunicación con la expareja desde el inicio del proceso.
Aunque las redes sociales hacen más difícil ese distanciamiento, los expertos coinciden en que poner límites claros, físicos y emocionales, permite iniciar una recuperación real, reducir recaídas y reenfocar la energía personal.
El método implica evitar cualquier interacción o recordatorio de la relación, desde mensajes y llamadas hasta revisiones constantes de perfiles digitales, con el objetivo de frenar la dependencia emocional.
Para aplicar el contacto cero de forma efectiva, los profesionales recomiendan eliminar accesos directos a la expareja, borrar o archivar conversaciones, retirar el contacto telefónico, bloquear notificaciones y ajustar la privacidad en redes sociales.
También aconsejan no revisar redes ni publicar mensajes indirectos, además de limitar la información de terceros, pidiendo a amigos en común que no compartan novedades ni actúen como intermediarios.
Puede leer: Marlon Moreno “Cucú es una historia que es atractiva desde cualquier punto de vista”
Como apoyo al proceso, GQ sugiere mantener rutinas saludables, cuidar el sueño y la alimentación, incorporar ejercicio físico y retomar intereses personales, fortaleciendo así la autonomía y el bienestar emocional.
Sobre la duración, los especialistas aclaran que no existe un tiempo estándar. Recomiendan comenzar con periodos cortos y ampliarlos gradualmente, según el progreso emocional y el nivel de dependencia previo.
Si la expareja rompe el contacto cero, la recomendación es no responder de forma impulsiva, evaluar las emociones y valorar si retomar la comunicación favorece o afecta el proceso de recuperación.
Decidir no responder también es una forma válida de autocuidado, ya que refuerza los límites personales y consolida los avances logrados durante el duelo emocional.
Los expertos recuerdan que el contacto cero no es una solución inmediata, pero combinado con apoyo psicológico cuando sea necesario, puede facilitar una ruptura más consciente, saludable y orientada al crecimiento personal.




