Francia, AFP.- El futbolista francés Wissam Ben Yedder fue condenado por la justicia de su país a dos años de prisión en suspenso por una agresión sexual cometida en estado de embriaguez en septiembre.
La fiscalía había solicitado un año de prisión firme para Ben Yedder, quien, a sus 34 años, se encuentra actualmente sin equipo tras finalizar su último contrato en junio con el Mónaco.
El tribunal también decidió retirar a Ben Yedder el permiso de conducir por un periodo de seis meses, además de imponerle una indemnización de 5.000 euros para la víctima (unos 5.300 dólares) y una multa del mismo importe por una infracción al código viario.
El futbolista también será inscrito en el fichero de delincuentes sexuales y está obligado a someterse a cuidados.
El 6 de septiembre, durante una de sus múltiples salidas nocturnas regadas con alcohol, el antiguo jugador de Sevilla y de la selección francesa conoció a una joven que aceptó subir a su coche. El delantero habría posado su mano sobre el muslo de la mujer y habría intentado besarla antes de masturbarse frente a ella. La joven denunció los hechos de inmediato y Ben Yedder fue detenido al volante aquella noche en Cap d’Ail, cerca de Mónaco.
«No recuerdo nada, no puedo decir si lo hice. Estoy aquí por culpa del alcohol. Sin alcohol, no se me pasaría por la cabeza algo así», se defendió Ben Yedder durante el juicio. «Pido sinceramente perdón (a la víctima), a su familia y a mi familia», añadió.
Ben Yedder enfrenta otro juicio el 27 de diciembre por maltrato psicológico contra su esposa, con quien está en proceso de divorcio. Además, otra joven lo acusa de violación durante una fiesta en el verano de 2023, un caso que aún está en fase de instrucción.
El delantero rechaza las acusaciones en ambos casos. Ben Yedder ya fue condenado en Sevilla el año pasado a seis meses de prisión y a más de 130.000 euros de multa por fraude fiscal y mantiene otro litigio con su antiguo representante Meïssa Ndiaye.
Nacido en Sarcelles, Wissam Ben Yedder comenzó en el fútbol sala, donde desarrolló su técnica y fue internacional.
Debutó en el fútbol profesional en Toulouse, luego se destacó en Sevilla y brilló en el Mónaco a partir de 2019, donde terminó como segundo máximo goleador de la historia del club del Principado.




