Santo Domingo. – Con la llegada de la Semana Santa, numerosos ciudadanos han expresado su intención de dedicar estos días al recogimiento espiritual y a buscar de Dios, acogiendo el llamado del arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria.
El líder religioso exhortó a la población a utilizar este tiempo para compartir en familia, orar y pedir por más calma y menos tragedias, en un contexto nacional marcado por el dolor que dejó el trágico desplome del techo en la discoteca el Jet Set Ciudadanos dicen que en Semana Santa van a reflexionar y buscar de Dios, donde fallecieron al menos 231 personas y más de un centenar resultaron heridas.
Para muchos, lo ocurrido representa un fuerte recordatorio de la fragilidad de la vida y la necesidad de actuar con mayor prudencia. “Este país no aguanta un muerto más, yo creo que los dominicanos debemos tomar conciencia. Por lo menos los que viajan para los campos, que vayan a estar con su familia y se queden tranquilos en casa, porque lamentablemente los ánimos no están para fiesta”, expresó Nicolás Araujo, quien planea pasar el asueto en su comunidad de origen.
En esa misma línea, Omar Martínez, otro ciudadano consultado, afirmó: “Estamos de luto, República Dominicana está de luto. Lo que podemos hacer es quedarnos tranquilos, respetar a las autoridades. Hay más días, el año tiene más días. Yo entiendo que uno debe tener conciencia”.
Aunque la Semana Mayor suele ser aprovechada para vacacionar y desplazarse hacia el interior del país, varios ciudadanos manifestaron que este año lo ideal es permanecer en casa, compartir en familia y acercarse a Dios. “Uno tiene que visitar la iglesia, no importa la religión que sea, hay que ir a un templo”, expresó Rafael Encarnación, quien subrayó la importancia de fortalecer los lazos familiares.
Cabe recordar que durante la Semana Santa suelen registrarse altos índices de accidentes de tránsito. Solo el año pasado, decenas de personas perdieron la vida en las carreteras del país.
Ante el dolor reciente y las estadísticas de tragedias pasadas, muchos dominicanos han optado por vivir una Semana Santa diferente: más reflexiva, más centrada en la familia y más cerca de Dios.
El llamado de la ciudadanía coincide con el de las autoridades religiosas y de socorro, quienes insisten en la importancia de vivir este período con responsabilidad, moderación y fe.




