La llegada de vacunas contra el coronavirus se intensifica en América Latina.
Uruguay recibió el jueves su primer embarque con casi 200,000 dosis del inmunizante Sinovac, con las que comenzará su plan de vacunación el lunes.
El cargamento llegó en un avión desde Chile, donde poco antes descargó más de dos millones de dosis.
El gobierno uruguayo espera una segunda tanda de un millón y medio a partir del 15 de marzo, y también unas 460,000 vacunas producidas por el estadounidense Pfizer, que llegarían entre marzo y abril para ser destinadas al personal de la salud.
Por su parte, un cargamento con más de 900,000 dosis del laboratorio chino Sinopharm llegó la noche del jueves a Buenos Aires y otro arribará el domingo para completar un millón.
El gobierno argentino había logrado hasta ahora comprar 1,220,000 dosis de la vacuna Sputnik V del laboratorio ruso Gamaleya y 580,000 dosis de Covishield, producto del instituto indio Serum, con tecnología suministrada por la alianza entre AstraZeneca y la universidad de Oxford.
Además, un laboratorio argentino Richmond firmó un acuerdo con un organismo estatal ruso para producir la Sputnik V.
Clave para frenar la propagación del virus, la vacunación es muy desigual en el planeta, y la mayor parte de las 217 millones de dosis administradas se concentran en los países más desarrollados.
En Estados Unidos, el presidente Joe Biden declaró que el programa de vacunación está «varias semanas adelantado» y celebró que desde que asumió el cargo, el 20 de enero, se han administrado 50 millones de dosis.
Por su parte, Hong Kong y Corea del Sur iniciaron el viernes sus campañas de vacunación masiva.
En la Unión Europea, donde se acumularon los problemas de abastecimiento en los últimos meses, los dirigentes aseguraron el jueves que confiaban en cumplir con su objetivo de vacunar al 70% de los adultos para finales del verano boreal.
Fuente: AFP.





