NOTICIAS RNN, SANTO DOMINGO.- En la sesión del 29 de diciembre de 202,3 celebrada en la Cámara de Diputado, fue donde se modificó y se aprobó el controvertido proyecto concerniente a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) y sus funciones.
En esa sesión, se refundieron en uno solo varios proyectos, se modificó el informe rendido por la Comisión de las Fuerzas Armadas, y la iniciativa refrendada en segunda lectura pasó al Senado de la República, donde días después se transformó en la discutida Ley 01-24.
Así fue la dinámica de la sesión. Se presentó el informe favorable a la pieza y dos propuestas de modificación al proyecto de ley, una del presidente de la Comisión de las Fuerzas Armadas, el oficialista Ramón Bueno, y otra de Juan Dionicio Rodríguez Restituyo, del Frente Amplio.
Rodríguez Restituyo propuso eliminar del artículo 8 la palabra «Constitución de la República» y quitar eso de «que trate de establecer una forma de Gobierno contrario al ordenamiento constitucional». Esta propuesta no prosperó: fue rechazada.
Bueno propuso modificar el artículo 11 para que se le añadiera esto: «sin perjuicio de las formalidades legales para la protección y garantía del derecho a la garantía a la intimidad y el honor personal». Fue acogido y el artículo quedó así:
«Todas las dependencias del Estado o instituciones privadas o personas físicas, sin perjuicio de las formalidades legales para la protección y garantía del derecho a la garantía a la intimidad y el honor personal, estarán obligadas a entregar a la DNI todas las informaciones que esta requiera relativas al artículo 9 para el cumplimiento de sus funciones de inteligencia y contrainteligencia, a los fines de salvaguardar la seguridad nacional».
También se sugirió modificar el artículo 13 en su inciso 11, donde dice «Celebración de los contratos y convenios con entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales para la eficiencia de la modernización y actualización de la seguridad del Estado». Fue rechazada esta modificación.
De inmediato, se sometió el proyecto de ley, autoría de Julito Fulcar y Braulio Espinal, junto a la fusión del proyecto que regula la Dirección Nacional de Inteligencia, autoría del senador Milcíades Franjul, y del proyecto que crea el Sistema Nacional de Inteligencia, formulado por la diputada Lourdes Aybar Dionisio.
Todos esos proyectos se refundieron en uno solo y fueron sometidos a votación. Fue refrendado en segunda lectura con solo un voto en contra (de Juan Dionicio Rodríguez Restituyo), 10 abstenciones y 125 «síes». Oficialistas y opositores refrendaron la pieza, que pasó al Senado para su aprobación final.
El presidente de la Cámara Baja, Alfredo Pacheco, ponderó las sugerencias y propuestas presentadas, algunas de las cuales habían sido acogidas previamente en el seno de la Comisión que estudió el polémico proyecto.





