EFE/INFOBAE.- El teniente general ruso Igor Kirilov, jefe de la división de armas químicas del ejército ruso, murió este martes en un atentado con bomba en Moscú. Ucrania reivindicó la autoría del ataque, que quedó registrado en un video de cámaras de seguridad.
Las imágenes, difundidas por el medio Kiev Post, muestran a Kirilov y a su ayudante saliendo de un edificio residencial en la avenida Ryazansky, al sureste de Moscú. Una scooter aparcada cerca del lugar explotó cuando ambos entraron en la zona de impacto, eliminando a los dos militares y causando daños materiales en la zona.
El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) afirmó que Kirilov era un “objetivo legítimo”, acusándolo de ser responsable del presunto uso de armas químicas prohibidas contra tropas ucranianas. Un día antes, Ucrania lo había declarado sospechoso de crímenes de guerra y lo señalaba por más de 4.800 casos de uso de municiones químicas desde febrero de 2022.
Kirilov, de 54 años, ocupaba desde 2017 la jefatura de la unidad de armas químicas, biológicas y radiológicas del ejército ruso. En octubre, Reino Unido le impuso sanciones por su presunta participación en el uso de armas químicas durante la ofensiva en Ucrania.
La explosión conmocionó a los residentes locales, rompiendo ventanas y dañando la entrada del edificio. Las autoridades rusas calificaron el atentado de “terrorista” y anunciaron el inicio de una investigación inmediata.
El asesinato de Kirilov marca la muerte de mayor rango de un oficial ruso en Moscú desde el inicio de la invasión a Ucrania hace casi tres años. El ataque ocurre un día después de que el presidente Vladimir Putin proclamara 2024 como un “año histórico” para la ofensiva militar en territorio ucraniano.
Organizaciones internacionales, como la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), han expresado su preocupación por el presunto uso de agentes químicos por parte de Rusia, como cloropicrina, un agente asfixiante prohibido por la Convención sobre Armas Químicas.
Este atentado se suma a anteriores asesinatos de alto perfil en territorio ruso, como el de la escritora nacionalista Darya Dugina en 2022 y el corresponsal militar Maxim Fomin en 2023. Sin embargo, la eliminación de Kirilov representa una nueva escalada en las operaciones selectivas atribuidas a Ucrania.




