NOTICIAS RNN, SANTO DOMINGO.- Llegaron tarde y no encontraron el dinero gordo que esperaban encontrar. Para su mala suerte, la plata grande y gruesa ya la habían despachado desde la sucursal del Banco Popular que minutos después fue asaltada con más voracidad que adrenalina.
Según el Ministerio Público, los asaltantes del banco ejecutaron el robo en cuestión de minutos, cuando las bóvedas ya habían sido vaciadas y remitidas, de manera que Jorge Luis Estrella Arias, Enmanuel Segura Arias y Johan Eduardo Belliard tuvieron que recoger el efectivo que había en caja, mientras Richard Manuel Estrella esperaba al volante, listo para la escapada.
Así lo hicieron, no sin antes dejar una falsa bomba que amenazaron con hacer estallar para volar en pedazos la sucursal del banco. Esto aterró a los agitados y nerviosos empleados. Uno de ellos, de hecho, recibió un golpe en el cuerpo cuando le preguntaron por las bóvedas, y le dijo a Jorge Luis que el dinero grande ya no estaba.
El bojote de dinero ya no estaba allí: hacía apenas unos minutos que lo habían remitido hacia su lugar de destino. Los pillos no sabían que los depósitos de la semana ya habían sido vaciados, envalijados y recogidos. Así que solo pudieron cargar con más de 1.6 millones de pesos y con unos celulares que arrebataron a unos clientes.
Una amenaza siniestra coronó el robo. Una vez en posesión del dinero, Jorge Luis amenazó con volar en pedazos el local del banco. Esto tuvo un propósito doble: por un lado, ocupar a la Policía en «desactivar» el artefacto; y, por otro, ganar tiempo para mover el dinero y esconderse.
Otra maniobra fue el acento extranjero que fingió Jorge Luis, para hacer creer que los robadores eran de otro país. Esa versión circuló y casi se viralizó en cuestión de minutos.




