No solo fue la voz más alta del merengue, sino un hombre sencillo, humilde y propietario de un vozarron que deja un legado de música de calidad y un ejemplo a seguir de que para lograr el éxito en el merengue no hay que hacer cosas malas. De esa manera definen a Rubby Pérez, sus colegas Aramis Camilo y Eddy Herrera que acudieron al Teatro Nacional a darle un último adiós al cantante.
Para Camilo, Rubby era «el mejor cantante, la mejor tesitura, el más sencillo, más humilde y más seguro de sí«. La última vez que se vieron fue reciente, compartieron en el concierto de El Legado de Jhonny Ventura organizado por su hijo Jandhy Ventura. Triste, destaca que, «lo voy a extrañar mucho«.
Camilo invita al país y a la clase musical para que «valoremos y querrámos más a nuestros artistas, que no esperemos que estén muertos para decir lo bueno que eran, que los apoyemos más, sobre todo que no permitamos que el merengue se sienta solo, que el merenque siga cuando nosotros no existamos».

Camilo aboga para los artistas sean más unidos y «que no esperemos estas cosas para decir que eran buenos y que tenían todo«. Recuerda que junto a Rubby iba todos los fines de semana a los campos de Baní cuando cantaban con Los Juveniles de esa provincai. «Él grabó cuando eso La Muñeca con Luichi Herrera de Los Juveniles y yo también grabé un tema«, agrega.
Para Eddy Herrera, Ruby es «uno de los más grandiosos seres humanos que he conocido en mis 40 años como artistas profesional» y fue «para mí uno de los más grandiosos amigos del arte«. Lo considera su «segundo papá musical«, pues cuando él llegó a la orquesta de Wilfrido Vargas en el 1985, con 20 años, ya Pérez tenía unos dos años y era mayor que él y aprovechó para aconsejarlo de cómo debía cuidar su voz y su carrera. Para

Herrera nos cuenta que Rubby siendo el cantante principal «me jaló con 20 años, él tenía como 28, y por un cuento que le hago me sacó el nombre de Laigo. Y me dijo, Laigo, haga esto. Ya sabes, si te dicen que llueges a las 7 a un lugar, llega a las 6 y media, más tardar, anda con una bufanda y cuidate la voz siempre. Duerme 8 o 9 horas diarias. Eso lo repito donde quiera». Eso me lo decía Rubby. Y yo como cantante, al lado de Wilfrido yo oía en esos monitores ese vozarron. Rubby tenía la potencia en su voz, el doble de la mía, que dicen que yo tengo fuerza en la voz, pero no«.
Entiende que el legado más importantes para las nuevas generaciones del merengue, es «que no necesariamente hay que hacer música mala ni hacer el mal para tener éxito y ahí está el ejemplo de Ruddy que yo lo he seguido, modestia a parte. Todo lo que Rubby grabó fue extremadamente con calidad, bien hecho, comercial siempre«.
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Mientras que el joven merenguero, Manny Cruz cuenta que en los últimos días compartió bastante con Rubby Pérez, por lo que le da gracias al Señor que le permiticó compartir muchísimo con él y recibir muchos consejos para cuidar su voz.
«Yo estaba mal de la voz en esos días y él se tomó 30 ó 40 minutos dándome muchísimos consejos de cómo de una forma u otra cuidar la voz a través de los años, que él tenía casi 70 y mantenía su voz. Y todo lo que me dijo ese día lo atesoraré por siempre en mi corazón«, señaló Cruz.
Cruz invitó a todos los dominicanos a que pidamos paz por todas las víctimas del desplome de Jet Set. «Tanta gente querida que es increíble. Que el Señor le de paz a cada persona que perdió un ser querido«.




