Santo Domingo.- Al menos 850 personas han perdido la vida en accidentes de tránsito en República Dominicana en lo que va de 2025, según datos del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi), citado por medios como la AFP. La cifra preliminar refleja la continuidad de un fenómeno que cada año cobra miles de vidas en el país.
Uno de los hechos más recientes ocurrió la noche del domingo en la provincia Espaillat, cuando un autobús que transportaba excursionistas desde Playa San Juan se accidentó en San Víctor tras fallar los frenos, según los reportes de los organismos de rescate.
El Sistema 9-1-1 confirmó 3 fallecidos y 47 heridos, pero otras instituciones como la Defensa Civil, la AFP y reportes de medios independientes aseguran que el saldo mortal asciende a 6 víctimas. Las imágenes del lugar muestran la carrocería del autobús totalmente destrozada.
Este accidente eleva la preocupación en un país que, bajo condiciones normales, promedia más de 3,000 muertes al año por siniestros viales, una tendencia que se ha mantenido estable en la última década con excepción de los años más duros de la pandemia.
Entre 2016 y 2024, República Dominicana acumuló 27,073 muertes por accidentes de tránsito, con picos en 2019 (3,204) y 2024 (3,254), según cifras oficiales del INTRANT. A la fecha, 2025 suma al menos 887 muertes, aunque el último boletín público de junio reportaba 824, lo que sugiere un incremento en los últimos días.
La situación ha llevado a la implementación de campañas como “Sé Consciente RD”, además del lanzamiento de un Pacto Nacional por la Seguridad Vial, que busca reducir un 15% anual las muertes por esta causa. No obstante, el impacto aún no se refleja en las estadísticas.
Durante los años de la pandemia (2020-2022), el país registró una baja relativa con cifras por debajo de los 3,000 fallecidos, efecto atribuido a las restricciones de movilidad, no a un cambio estructural en el comportamiento vial.
A escala regional, el Banco Mundial ha señalado que la tasa de mortalidad vial en República Dominicana duplica el promedio de América Latina, en parte debido al mal estado de las carreteras y la falta de mantenimiento. Un informe publicado en 2024 reveló que el 78% de los principales corredores viales del país es considerado inseguro.
Pese a los esfuerzos institucionales, la siniestralidad vial sigue siendo una de las principales causas de muerte en el país, afectando sobre todo a jóvenes de entre 15 y 29 años y con alto involucramiento de motocicletas.




