Incendios en Australia desde el espacio

Australia vive una de las peores catástrofes medioambientales de su historia.  Las altísimas temperaturas registradas durante los últimos meses, con medias nacionales por encima de los 40º C, han derivado en una serie de incendios devastadores. Se calcula que más de cinco millones de hectáreas han sido arrasadas por las llamas a lo largo y ancho de la isla. Una veintena de personas han perdido la vida. Mas de 500 millones de animales podrían haber perecido.

Tanto la NASA como diversos investigadores han recopilado imágenes de las llamas desde el incendio, y muy en especial de las tremendas columnas de humo que se han apoderado de la costa dorada australiana.

La costa australiana el 1 de enero. (NASA EOSDIS/LANCE, Earth Observatory)


En noviembre. (NASA EOSDIS/LANCE, Earth Observatory)

 Lo que está sucediendo en Australia queda lejos de ser una catástrofe puntual. Gran parte de la responsabilidad de los incendios la tiene un periodo particularmente grave de sequía. Durante los últimos años, los veranos australianos han sido extremos, imprimiendo una presión extraordinaria en el medio ambiente. La mayor parte de la isla registra niveles de sequedad  históricos, lo que ha favorecido el surgimiento de incendios enormes.

Lo vimos en su día a cuenta del permiso del gobierno a sus granjeros para disparar a canguros: los animales estaban tan sedientos que buscaban alivio en los bebederos del ganado, lo que repercutía en la de por sí elevada vulnerabilidad de las explotaciones. Una medida extrema contra uno de los principales iconos del país que evidenciaba los problemas medioambientales de Australia, agravados por el cambio climático.