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Horford encuentra defensores ante ola de críticas por su salario y producción

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Santo Domingo, Rep. Dom. Al Horford  tiene problema para que un número apreciable de seguidores del básquet entiendan su valía, pese a que es un excelente comunicador bilingüe dentro y fuera de la cancha, que merece que sus cuentas bancarias estén repletas de papeletas verdes con una fortuna que supera los US$100 millones, a los 31 años de edad, que  no lo hace ser un hombre sin deudas.

Sus críticos les exigen ser un 20-10 (promediar al menos 20 puntos y 10 rebotes), que debe realizar más de los 10,3 disparos por choque que hace esta temporada, y jugar más cerca de la pintura para elevar sus posibilidades de capturas ofensivas y segundos tiros, que sea más agresivo en la búsqueda de los números individuales.

De hecho, Lou Merloni, ex pelotero de los Medias Rojas y conductor de un programa deportivo en la emisora WEEI de Boston, ha popularizado el término Average Al para referirse al dominicano como un jugador promedio o mediocre, con gran eco en las redes con la etiqueta #averageal para criticar al jugador.

Es una bola de nieve que crece; la hermana del jugador Anna y el padre “Tito” salieron en su “defensa”, en las redes y en la radio. Pero, como si los Horford hubiesen contratado una agencia de relaciones públicas, esta semana se han escrito decenas de artículos que explican sus méritos.

Horford está en la segunda campaña de su contrato por cuatro y US$113 millones.

Henry McKenna, del portal The Big Lead (del USA Today), encendió la pista con un artículo titulado, “Al Horford se ha convertido en serio problema para los Celtics” donde lo describe como “uno de los jugadores menos productivos de la NBA entre los que tienen contratos grandes”.

“Es el jugador número 11 mejor pagado en la NBA, pero ocupa el lugar 105 en puntos por juegos (12.8), el 36 en rebotes (7.5), 36 en asistencias (4.9) y 70 en PER (17.73). Entonces…”, escribió McKenna.